Los padres gestionan a sus hijos desde el mismo chat: los perfiles de niños viven bajo la cuenta del padre — apuntar a un niño el sábado por la mañana es un toque, no un contacto nuevo.

Los movimientos de saldo se registran como apuntes — abonos, cargos, reembolsos. Cuando un alumno pregunta «¿cuánto me queda?», la respuesta está a un clic o a un mensaje.